Justicia como imparcialidad: una concepción que frenaría la iniciativa de adopción de hijos por parte de parejas del mismo sexo

John Alexander Cruz Ramírez
Estudiante de Maestría en Filosofía
Universidad de los Andes

Quizá sea la Corte Constitucional la que tenga la misión en los próximos meses de fallar a fondo sobre la adopción de hijos por parte de parejas del mismo sexo. Lo que no debe olvidar el Alto Tribunal de la Corte es que sus fallos deben expresar una concepción imparcial de la justicia, es decir, el debate no es entre derechos mayoritarios y derechos minoritarios. Todos los fallos que se efectúan bajo una concepción imparcial de la justicia según el paradigma filosófico de John Rawls (que por lo demás es la fuente filosófica de nuestra carta magna), tienen como finalidad garantizar que diferentes esquemas morales, filosóficos, políticos y religiosos-aunque sean antagónicos entre sí-puedan coexistir en medio del disenso sin que se socave los principios básicos de alguno de ellos. Por ello, es inconveniente que el Alto Tribunal de la Corte Constitucional falle a favor de la adopción de hijos por parte de parejas del mismo sexo, en razón de que esto último socavaría principios básicos de algunos esquemas morales conservadores que conciben un modelo de familia en donde el hijo es la síntesis de la relación entre padre y madre. Ahora bien, si el Alto Tribunal falla en contra, no se altera en lo más mínimo el principio básico sobre el cual se fundamenta el derecho que tienen todas las personas a que no se les discrimine por razones de su inclinación sexual (el derecho al libre desarrollo de la personalidad es inherente a la preferencia sexual). Seguir leyendo Justicia como imparcialidad: una concepción que frenaría la iniciativa de adopción de hijos por parte de parejas del mismo sexo

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En la Colombia penitenciaria

Manuel Cortés
Estudiante de Filosofía
Universidad de los Andes

Es desgarrador para mí como colombiano escuchar a un joven (para no decir niño) de diecinueve años en las noticias decir que ha cometido más de treinta asesinatos pagados como sicario. Es más triste aún que este joven diga que es un hábito, una forma de ganarse el pan como cualquier otro trabajo. Lo cierto es que el criminal fue capturado,está en la cárcel y para muchos de nosotros, ilustres ciudadanos, a primera vista elproblema ha quedado resuelto. Sin embargo, hay un aspecto que como sociedad solemos olvidar, o más bien pretendemos ignorar, y que mientras no se interrumpa la armonía del día a día, permanecerá en espera: ¿Qué sucede con aquellos marginados sociales una vez han sido privados de su libertad? Seguir leyendo En la Colombia penitenciaria

Intelectualoides y pensantoides

Leonardo Gonzáles

¿Alguna vez ha estado en la misma habitación con un vanidoso y un espejo? Le aseguro que allí sólo hay dos personas: el vanidoso y su imagen, usted sobra. Esto mismo sucede cuando se intenta “dialogar” con un vanidoso intelectual: usted sobra porque ellos solo escuchan lo que ellos mismos dicen. Curiosamente, si ha presenciado alguna de estas escenas de auto-adulación, y si le molestan, tal vez se deba a que la indiferencia del vanidoso es un duro golpe a su propia vanidad. No se preocupe. Después de todo, la vanidad, en algún grado, es necesaria.

Hay muchas manifestaciones de vanidad intelectual, pero el caso habitual es el del intelectualoide. La mejor forma de identificar a estos personajes es por su molesto hábito de siempre tener una cita de algún autor para cada cosa, y también suelen cargar algún libro bajo su brazo, cuidando siempre que el título sea visible. Estos personajes nunca dan una discusión por perdida. Nunca se dejan persuadir, porque siempre creen tener la razón y porque saben de memoria tanto de tantas cosas que vencen al interlocutor por el cansancio que ocasiona escuchar interminables monólogos. Seguir leyendo Intelectualoides y pensantoides

Pensamientos, perspectivas y posiciones.